Dos turcos en Floresta

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A pesar que la identificación por sus apodos no estaban relacionadas con sus ancestros, el apodo fue el que los identifico por siempre en la vida y en nuestro club, aunque mas allá de esto fueron dos personas extraordinarias, hinchas del albo a morir que además dejaron sus semillas bien blanquinegras.
Desperdigadas por todo el barrio de Floresta. Nacido en el 10 de mayo de 1929, Alejandro Cabalán fue una de las personas mas queridas en nuestro club. No admitía discusiones. Fiel a su club, honesto con sus responsabilidades y respetuoso de quien recibía y a quien daba indicaciones. Un Hombre integro. Con su juventud a cuestas se acerco a nuestro club por simpatía y termino siendo un importante engranaje del mismo. Se incorporó a fines de los 50, conviviendo primero y luego continuando a otro masajista histórico, “Nicolita”. Llegó para no irse nunca más de All Boys. Jacobo Yaco Danón “el turquito de esmirna”, León Goldbaun, el” ruso blanco”. Sergio gallego Paseiro, ” el aviador”, Nelson Martinez,” el uru”, Adolfito Verdier, “el turquito Elias”, y a Osvaldo j Cárceo ” el gran Coco”, entre tantos otros.
Se adjunta foto del año 1959, donde están los dos masajistas posando con el primer equipo, Nicolita y Ale Cabalan muy joven.
En la década del 60 dejó sus recuerdos en equipos inolvidables como el “primero del 63″, ” el campeón sin corona del 64″, “los sucesores del 65 y 66″. En el 65 acerca a su primo El Tigre al club, ” los precursores del 70 y 71″, ” los gladiadores” del 72, los ” cracks del fútbol argentino que lucieron la blanquinegra durante los 8 Años en primera”, se decía por aquella época que las manos bendecidas del Turco Cabalán y las del Tigre lograron que Tato Medina, ” el gran Epifanio” pudiera jugar 304 partidos en la primera marcando 61 goles en ocho años.
En los ochenta también junto al Tigre se recuerdan las manos sobre Lito Brunetti y los que venían lesionados en el 82, para salvarnos de un descenso a puro penal.
Los pintorescos y muy importantes momentos maradonianos junto al gran equipo de “los enanos del 83”.
Ya en la era más reciente, fines de los 80 mientras Alejandro Cabalán Y el Tigre Salech en plena etapa de esplendor de ambos, se trajo un kinesiólogo para los cuales era imprescindible la experiencia de Los Turcos para el desarrollo de un equipo de trabajo, así también recordamos a Pedro Telechea.
Y la gloria siguió avanzando de sus Manos. El campañon de “los guerreros”, aquel fantástico equipo del 89/90 que nos asentó la Mística Alba, ” Buen juego y Valor”. Después llego la revancha en el 92/93 donde Alejandro junto al Tigre y Pedro hacían obras magistrales en los cuerpos de nuestros crack, el destino quiso que uno de ellos no pudiera ver el final . el 17 de marzo del 93 , el Tigre Salech imprevistamente nos abandona físicamente pero deja una estela sobre nuestro club.
All Boys sale campeón y el mundo albo recordó al Tigre más que nunca.
La década del 90 tuvo al albo en una época de gran esplendor en cuanto a la riqueza de valores surgidos de inferiores cosa que “el Turco” disfruto muchísimo y lo hacia saber, porque además de ser un gran profesional fue un gran hincha .
Pero la historia debía continuar y Alejandro continuo al frente con sus manos mágicas y así pasaron varias temporadas mas acompañando al cuerpo Medico del doctor Tomasone y Pedro Telechea en Kinesiologia.
En la ultima década de los “ascensos” a pesar de que su pierna le traía contratiempos, nunca aflojo, no dejo de estar presente ni en los vestuarios ni en la platea.
Su cuerpo y alma siempre estuvieron en el club.
Alejandro Cabalan fue parte, de la historia de nuestro club, no solo por importante que fue por su trabajo sino por haber sido un ejemplo como hombre.
Nos dejo físicamente el 22 de agosto de 2010, con 81 años sin haberse perdido nada de nuestra historia mas gloriosa.
El destino lo quizo así.
A 7 años de su partida la sala de masajistas del vestuario local de nuestro club llevara su nombre, Alejandro Cabalan, conjuntamente con el de su primo, Eduardo Tigre Salech y así quedaran instalados ambos recuerdos eternamente.

Gracias Turco.

Eduardo “El Tigre” Salech, nacido el 12 de marzo de 1931, el Tigre, fue un personaje dentro de la historia de All Boys.
Lamentablemente nos dejó tempranamente, siendo muy joven y teniendo mucho que dar aun.
La muerte lo encontró inesperadamente a cinco días de haber cumplido 62 años un 17 de marzo de 1993.
Hincha de All Boys desde siempre tuvo la oportunidad de poder ver con sus ojos libres a su ídolo máximo, YACO DANON.
Desde su juventud fue aficionado al boxeo y era practicante activo. Tuvo algunas peleas como amateur hasta que llego a ser profesional.
En ese estado llego a tener varias peleas hasta llegar a ser semifondista la noche que Pascualito Perez peleaba en el Luna Park con Yoshio Shirai por la corona mundial de peso mosca.
A los 25 años su familia le pidió que dejara el boxeo y así lo hizo.
Incursiono en un rubro que conocía por su familia y comenzó en el comercio de la carne.
La causa de su deceso fue como consecuencia de una situación netamente emocional. Había sido informado que le iban a otorgar un reconocimiento como premio a su dedicación y labor lo que le provoco un estado critico nervioso, que no pudo superar hasta llegar a tener una insuficiencia cardiaca.
A los treinta y dos años ,producto del contacto con la carne, contrae una enfermedad que le produce la pérdida de la visión.
Siendo joven aun y con mucha energía por desparramar, el turquito como le decian hasta entonces recurre a su primo, Alejandro Cabalan quien le enseña el arte de los masajes y en el año 65 lo hace incursionar en el mundo albo.
Muchas veces era visto detrás de un poste o de espaldas mirando un partido, puesto por los mismos atorrantes que le agregaban pomada a sus ungüentos y el era el primero en festejarlo compartiendo la broma, “che no veo nada” decia.
Su evolución al trabajo hizo que su espectro se ampliara mas allá de All Boys.
Rodolfo Torrecillas preparador físico albo lo llevo a Argentinos Juniors, donde conoció a un Maradona cebollita aun, pero que con el paso del tiempo y su crecimiento hizo que el crack lo adoptara para su servicio y de de su familia.
La estampida fue mayor, ya que ahí logro alcanzar contactos en todo ámbito de la sociedad argentina llegando a brindar su servicio a políticos muy importantes, periodistas, actores, deportistas,etc.
Sus manos resultaban mágicas, tocaban y sanaban. Fue muy solicitado por Ringo Bonavena y Horacio Acavallo, y tantos otros deportistas que seria imposible enumerar.
Tenia un Marketing propio, se ofrecia, ” tigre querés que te haga un masaje”, insistía y conseguía el propósito. Fue tal la auto difusión que su clientes lo rebautizaron, a partir de ahí fue ” Tigre”.
Su tarea se ampliaba, llego a poner su consultorio en cuenca y campana. Y si bien era una tarea que le demandaba mucho desgaste nunco dejo de atender Al Albo, su pasión incondicional.
ANECDOTARIO.
Este recordatorio es para destacar sus virtudes. Un hombre de bien, inteligente, con mucho humor, que se reía de su mismo a pesar de estar en condiciones físicas diferentes.
Así fue que muchas veces por atorranteadas de los propios jugadores llego a pintarles la piernas, las espaldas y hasta su propia cara con pomada de zapatos que le agregaban al ungüento o al aceite verde.
Terrible risotadas provocaban esos chistes que era el primero en festejar.
Alguna vez me toco vivir el efecto de sus dedos magnéticos. Era un día de partido visitante y mientras lo ayudaba a subir al micro y lo despedía me pregunta no venís? A lo que respondo que estaba sufriendo de una tortícolis muy dolorosa y no iba a ir. Inmediatamente reacciono. De que hablas? A mi no hay tortícolis que se me resista y me obligo a subir al micro. Me hizo sentar delante suyo y aplico los magnéticos, no habíamos llegado a general paz y el dolor había empezado a aflojar. Un verdadero Crack.
La injusticia del final.
El tigre empezó trabajando en las divisiones inferiores del club y prontamente fue ascendiendo ubicación entre los profesionales.
Su presencia fue emblemática entre los campeones del 72, era llevado a todos lados como un estandarte.
También fue muy recordada la aplicación de sus manos en aquella final por el descenso vs Talleres de Escalada.
Importantísimo para el “maradoniano” equipo de los “enanos ” del 83, donde su consolidación como profesional lo hizo casi imprescindible dentro del grupo.
En el 89/90 con ” los guerreros de Luis ” el Tigre llego a ser un Talismán y hasta lo ponían entre los hinchas donde arengaba bastón en alto.
En plena etapa de reconocimiento profesional, llega una campaña que la estaba disfrutando a todo vapor.
La simbiosis con los deportistas otorgaba grandes índices de motivación y el equipo mientras tanto se encaramaba entre los primeros puestos.
La temporada 92/93 estaba por llegar a su final y las posibilidades de coronar estaban intactas, el tigre disfrutaba como pocos la situación y esperaba confiado el desenlace final, esperaba la nueva vuelta olímpica como había vivido la de 1972.
Se perdió lo que tanto estaba esperando. Se perdió?, no, El TIGRE desde el cielo estuvo alentando para que sus pichones y el Albo fuera campeón.
Pero el destino le jugo una mala pasada, 20 días antes del ultimo partido, encuentra la muerte inesperadamente un 17 de marzo de 1993.
Por su don de gente y amor al club, el TIGRE se termino convirtiendo en símbolo Albo.
La perdida fue muy sentida en todo el mundo ALL BOYS y en el seno del plantel pego ondo. Pero allí mismo juramentaron cumplir el objetivo para dedicárselo a su amigo.
Veinte días mas tarde cumplían con el objetivo y entre festejos y alguna lágrima que se piantó se escucho “veo veo, veo veo, veo veo, veo veo, se lo dedicamo al tigre que lo mira desde el cielo”.
Si el TIGRE también estuvo presente en la final.
En este recordatorio queremos también mencionar a dos personas muy queridas por el, su esposa Margarita y su amigo inseparable, Guillermo.
Gracias tigre, en All boys siempre te recordaremos.