Mano a mano con Tamara Medina

92

Tamara Medina nació el 27 de Mayo de 1993, actualmente vive con su pareja en el Partido de Ezeiza.  “Geme” pudo meterse de lleno en el Fútbol gracias a su mejor amiga, Mabel Barrios (de la cual se considera gemela), se terminó de convencer de que All Boys era el lugar ideal para volver al verde césped sin importarle qué lugar ocupará en la cancha, mientras tenga la numero 5 en la espalda.

-¿Cómo fue que llegaste al Club?

-Por medio de una de mis mejores amigas, Mabel Barrios. Ella me convenció después de mucho tiempo. Jugué un amistoso hace dos años para All Boys, cuando apenas había arrancado la división del Club en AFA, pero por el compromiso que tenía en ese momento con el futsal de Camioneros, no pude dedicarme de lleno al Fútbol 11. Acepté la oportunidad de jugar ese amistoso y el profe quedó conforme con mi nivel, pero en ese momento no pude jugar. El año pasado, pedí una chance más y quedé en el equipo. Hice los papeles rapidísimo para jugar en esta temporada que por el momento, quedó suspendida.

-Se suspendió justo cuando clasificaron a la Zona Campeonato y a la Copa Federal.

-Si, en la fase clasificatoria salimos en la sexta posición lo que nos posibilitó clasificar a la Copa Federal que se iba a realizar a mediados de este año. Al principio de la Zona Campeonato jugamos un partido solo, perdimos 1-0 con Puerto Nuevo en Campana, y por la pandemia se suspendió todo, ojalá volvamos pronto.

-¿Cómo estás llevando estos meses de cuarentena?

-La verdad, esto es muy sofocante. Soy una persona muy activa, estoy mucho en la calle, viajando al laburo, volviendo a casa, yendo a entrenar, apenas tengo tiempo para dormir (risas). Por suerte, en estos meses pude hacer “Home Office”, el Call Center donde trabajo me permitió hacerlo desde mi casa. El tema es el físico, el no poder ir a entrenar como habitualmente hacía en el club y con mis compañeras. Si bien en casa tengo un patio, no es lo mismo. Tengo mucha abstinencia de jugar un partido de fútbol. Pero también estoy contenta porque puedo disfrutar a mi familia de otra forma.

-¿Cómo es entrenar en tu casa?

-Es complicado, y con el tema del virus, aún más. Encima arrancó la cuarentena en otoño, se venía el frio, salí a correr un poco cuando el Gobierno lo habilitó, y en el momento donde empezás a toser por lo que sea, ya tenés la idea de: “uy, me contagié, tengo que parar, tengo que cuidarme y cuidar a mi familia”. En mi caso, tuve que acondicionar mi casa para hacerlo, moví los muebles y siempre se escuchaba el: “Tamara estás haciendo mucho ruido”. Es difícil, pero esto depende de la voluntad de una, no quiero empezar de cero cuando volvamos a pisar una cancha, quiero volver lo mejor posible.

-¿Que hace tan especial al fútbol?

-Es una pasión. Es algo que puedo compartir con familiares, amigos y hasta con gente que quizás no conozco. Por ahí una no tiene tanta afinidad con una compañera o alguien, pero cuando hay un gol nos abrazamos todas en el festejo. Ese sentimiento de felicidad es único. Es totalmente eso, una pasión.

-¿Qué objetivo tenía el plantel para este año antes de la pandemia?

-Nosotras trabajamos para mejorar el aspecto anímico, es la base de todo. Si no estás bien de la cabeza no podes fijarte objetivos, ni individuales ni grupales. Por eso, trabajamos mucho en lo mental, para poder pelear hasta el final por el objetivo, para el ascenso a Primera. Para dejar todo en la cancha y que no nos quede nada, para que tampoco nos quede una sensación de duda hacia nosotras mismas y mucho menos hacia nuestras compañeras.

-¿Qué significa All Boys para vos?

-Si bien hace poco que formo parte del Club, poco más de un año, el Albo se está ganando un lugar en mi corazón, tanto como por lo que representa como institución y por lo familiar que es. Vengo de un lugar en donde daba todo pero no era lo que yo quería y con el tiempo fui dando menos. All Boys me dio una nueva oportunidad de volver a hacer lo que más me gusta, es increíble y estoy agradecida. Siento pasión no solo por jugar, sino también por representar la camiseta que uso en la cancha, que es una gran familia que siempre te está apoyando.